|
-Nunca exageres.
-Nunca reveles un secreto.
-Nunca prometas lo que no estés seguro de cumplir.
-Nunca hables de tus propios hechos.
-Nunca dejes de ser puntual a la hora señalada.
-Nunca dejes de dar una contestación a una pregunta atenta.
-Nunca interrogues a un criado o a un niño acerca de los asuntos familiares.-
-Nunca leas cartas que encuentres dirigidas a otro.
-Nunca llames la atención hacia las imperfecciones de alguien.
-Nunca refieras que has hecho algún regalo o algún favor.
-Nunca te asocies con malas compañías; busca una buena o ninguna.
-Nunca te fijes en la cicatriz, deformidad o defecto de alguien.
-Nunca llames la atención de nadie, tocándole; háblale.
-Nunca contestes en sociedad alguna pregunta que se haya hecho a otro.
-Nunca prestes a otro lo que te hayan prestado a tí.
-Nunca pases por en medio de dos personas que estén platicando.
-Nunca demuestres mucha familiaridad con un nuevo conocido.
|