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SOMOS LO QUE PENSAMOS |
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Según escojas tus pensamientos podrás
crearte el cielo o el infierno en la tierra....
Hay una antigua leyenda acerca de tres hombres, cada uno de los cuales, cargaba 2 sacos, sujetos a sus cuellos, uno al frente y el otro a sus espaldas.
En consecuencia, como el primer
hombre siempre se estaba deteniendo para reflexionar sobre las cosas
desafortunadas que le habían sucedido en el pasado, lo que lograba avanzar
era muy poco.
Cuando al segundo hombre le
preguntaron qué era lo que llevaba en sus dos sacos, el respondió:
- "En el
saco de enfrente, están todas las buenas acciones que he hecho. Las llevo
delante de mí y continuamente las saco y las exhibo para que todo mundo las
vea. Mientras que el saco que llevo atrás, contiene todos mis errores. Los
llevo conmigo a dondequiera que voy. Es mucho lo que pesan y no me permiten
avanzar con rapidez, pero por alguna razón, no puedo desprenderme de ellos."
Al preguntarle al tercer hombre sobre
sus sacos, él contestó: - "El saco que llevo al frente, está lleno de
maravillosos pensamientos acerca de la gente, los actos bondadosos que han
realizado y todo cuanto de bueno he tenido en mi vida.
Es un saco muy grande
y está lleno, pero no pesa mucho.
Su peso es como las velas de un barco,
lejos de ser una carga, me ayudan a avanzar.
Por su parte, el saco que llevo
a mis espaldas está vacío, pues le he hecho un gran orificio en el fondo. En
ese saco, puse todo lo malo que escuché de los demás así como todo lo malo
que a veces pienso acerca de mí mismo. Esas cosas se fueron saliendo por el
agujero y se perdieron para siempre, de modo que ya no hay peso que me haga
más penoso el trayecto."
De vez en vez, conforme cada uno de nosotros avanzamos por el sendero de la
vida, debemos examinar qué es lo que llevamos cargando.
¿Nos abruma el peso
de los pensamientos negativos, que tenemos de nosotros mismos, o bien se
trata de todo un fardo de temores que nos dicen que no estamos a la altura
de cierto estándar artificial; acaso una serie de escudos protectores y
armaduras psicológicas que nos impiden relacionarnos con los demás de manera
libre y sincera? ¿Llevamos a cuestas todo el peso de las malas acciones que
hemos recibido de parte de amigos y familiares, y que nos han afligido en el
pasado?
¿O bien el peso de todas esas falsas lecciones que nos enseñan a
detectar cualidades indeseables en los demás y luego darle la espalda a la
persona en cuestión una vez que identificamos una de tales características?
Cada uno de nosotros nace con la
libertad de seleccionar aquellos pensamientos que habrán de dirigir
nuestras vidas.
Nosotros elegimos la senda que
queremos recorrer. Y tenemos la capacidad de elegir lo que hemos de llevar
en el trayecto.
Los pensamientos y actitudes
negativas nos abruman, hacen que nuestra travesía por la vida, resulte más
difícil. Todo pensamiento que alojamos en nuestra mente, afecta los
razonamientos, sentimientos y acciones que manifestamos.
Si alimentamos pensamientos
negativos, nuestras acciones van a ser negativas y, a su vez, resultados
negativos serán los que obtendremos a cambio. Sin embargo los pensamientos
positivos, propician resultados positivos y la vida se vuelve una aventura
feliz, motívante, en la que podemos vernos y ver a los demás a la luz de lo
que verdaderamente somos en realidad.
De pronto nos damos cuenta de que
cada uno de nosotros es una expresión maravillosa, mágica y misteriosa de la
vida.
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